Gatos Vs. perros. Primer round: comics.

Cosas que le gustan a Zidane.

Que el perro es el mejor amigo del hombre está claro. Miles de años colaborando para facilitar al humano sus tareas lo demuestran. Pero… ¿Es el hombre el mejor amigo del perro o prefiere al gato? Me lo pregunto porque mire por donde mire hay muchas más referencias artísticas al felino que al cánido. Siempre se tacha al gato de independiente, desarraigado y egoista, y al perro de leal, servicial y cariñoso, pero ¿acaso no sirven estos adjetivos para generar conformismo en nosotros, los perros? Es como cuando los/las humanos/as dicen querer una pareja cariñosa y comprensiva, pero lo que le inspira más atracción son los individuos independientes, algo egoistas y que traen peligro a nuestras vidas. En el fondo creo que al perro lo percibís como un inferior, pues está siempre dispuesto a mostrar pleitesía y atención, mientras que el gato, con sus aires de no necesitar a nadie os inspira admiración. Son un reflejo a cuatro patas de cómo os gustaría ser en realidad.

Para esclarecer un poco este dilema, para dar una respuesta a la incógnita “¿perro o gato?” quiero comenzar a realizar unos “micro-estudios” comparativos investigando las referencias artísticas que tienen a perros y a gatos como protagonistas. Hoy comenzaré por un medio que a mi dueño le gusta en especial: el Cómic.

Para empezar, en un extremo del cuadrilátero, portando uñas afiladas y bigotes largos, encontramos a los gatos. Desde los albores de las tiras cómicas podemos encontrar personajes felinos en las más disparatadas historias.

los personajes gatos más famosos de la historia del cómic

Nuestro primer ejemplo es Krazy Kat, la Gata Loca, protagonista de una serie de tiras cómicas para diarios, obra de George Herriman, que narran (con cierto aire excéntrico y surrealista) el triángulo amoroso entre una gata (a veces parecía ser género masculino), un ratón que la detesta y no cesa de lanzarle ladrillazos a la cabeza, y un perro policía enamorado perdidamente de la gatita. A mi parecer, estos personajes inspiraron a Matt Groening cuando creo a “Rasca y Pica”.

El siguiente contrincante es el Gato Félix, un personaje nacido para el cine mudo, que ganó una popularidad asombrosa para su época (equiparable a la de Charles Chaplin). No tardó en ver sus aventuras publicadas en las tiras semanales de los periódicos, donde mantuvo el tipo cuando el cine sonoro de animación de Disney desbancó las aventuras mudas de Félix.

Años más tarde, y ya dentro de nuestras fronteras, encontramos a Pumby, un gato cuyos trazos podrían recordarnos al Mickey Mouse originario. También se publicaron varias historias bajo el sello de “SuperPumby”, que es en quien se transformaba este gato al ingerir zumo de naranja. La versión felina y valenciana de Popeye el Marino.

Y llegamos hasta Don Gato y su pandilla, o como era conocido en EEUU, Top Cat. Una vez más, el origen fue la animación, de la mano de los estudios Hanna-Barbera, pero no tardó en pasar a las páginas de los comics books. En ellos podíamos disfrutar de Don Gato, Benito Bodoque, Cucho, Demóstenes, Panza y Espanto tratando de hacer fortuna mientras son aténtamente vigilados por el Oficial Matute.

algunos de los gatos más famosos de la historia del cómic

El siguiente gatito no tiene nada de inocente, y no es una lectura recomendable para niños. Se trata del Gato Fritz, del genio irreverente Robert Crumb, maestro del conocido como cómic underground. Sus personajes viven, bajo la piel de animales, las tribulaciones propias de la sociedad más deprimida de las grandes ciudades estadounidenses: las drogas, el sexo, el trapicheo…

Y volvemos a refrescar el ambiente. Esta vez con Heathcliff, de George Gately, o como se le conoció en España, Isidoro y con Garfield, del genial Jim Davis. Mucha gente confunde a ambos personajes, porque sus similitudes son notorias: pelo naranja, rayas negras, ojos grandes y silueta rechoncha. Pero sus diferencias son principalmente de comportamiento. Mientras lo que a Garfield le gusta es gobernarlo todo desde su sofá, a Isidoro le interesa mucho más la aventura, salir, robar pescado, meterse en peleas y cortejar gatitas. Garfield es mucho más reflexivo, no busca más aventura que aquella que acabe sobre un sofá con una lasagna entre las patas.

Y volvemos a bajar las luces para presentar a Omaha, la gata bailarina. Se trata de la historia de una bailarina exótica que trata de encontrar el amor y de obtener respeto en un mundo áspero y retorcido, en el que apenas sí surgen focos de honestidad, como Chuck, su enamorado. Esta obra, con tintes de cómic erótico en ocasiones, tiene un regusto a rebeldía que la hace muy recomendable.

más imágenes de cómics de gatos famosos

Pero hay a quien le gustan los cómics con más mordacidad. Para ellos creo el belga Geluck a Le Chat, o como aquí le decimos, El Gato. Lo cierto es que la simplicidad de la ilustración y la economía de sus viñetas no hacen justicia al ingenio de sus diálogos, que zarandean y cuestionan los temas contemporáneos al autor: la sociedad, el arte, la actualidad, la política.

Y en este ring ya se estaba echando en falta una dosis de músculos, pelo y testosterona. Y son los Thundercats los elegidos para tal fin. Sí, ya se que comenzaron como serie de animación y más bien infantil, pero hay que reconocer que la linea narrativa de los cómics es bastante más interesante y entretenida.

Como véis, tenemos gatos para cansarnos. Pero aún quedan algunos títulos dignos de reseñar. Por ejemplo Los ojos del Gato, de los geniales Alejandro Jodorowsky y Moebius, dos de los autores más prolíficos del cómic “europeo”. Esta obra, como la mayoría de las últimas piezas que han creado ambos, es puramente visual, sin diálogos, y la labor del guionista se ciñe a crear y cimentar el hilo argumental que ha de plasmar el ilustrador.

Donde sí es importante el guión es en Blacksad, de Guarnido y Canales, una obra de arte del cómic actual. ¿El género? Novela negra de la mejor calidad, encarnada por John Blacksad, un detective privado fornido y astuto. Lo más hermoso de estas novelas gráficas es lo cuidado de los grafismos y la estupenda elección de los animales que encarnan a cada personaje, representaciones visuales perfectas de lo que anida en su alma.

selección de superheroes que representan gatos

Pero hay un mercado de comics multitudinario, el denominado Comic USA o de superheroes, cuyas páginas están plagadas de personajes de origen o inspiración felina. Ahora estamos viviendo una corriente en la que los cómics pasan del papel a la gran pantalla y viceversa, y ya no es raro que casi todo el mundo haya oído hablar de Catwoman (en cualquiera de sus caracterizaciones), o de la Gata Negra (compañera-enemiga o Diós sabe qué es hoy de Spiderman), o Tigra o la Pantera Negra, miembros de los Vengadores.

 

Y AHORA… NOSOTROS.

En el extremo del ring opuesto, con collar antipulgas, amor incondicional y obsesión por los huesos… los perros. La batalla es complicada, pero  intentaremos pelear limpio y duro.

algunos personajes de comics famosos son perros

Tenemos que comenzar con un clásico del cómic: Milú, el eterno compañero de Tintín. La raza de esta simpática mascota es fácilmente reconocible: fué un fox terrier, perro aguerrido y valiente como pocos, el elegido por Hergé para acompañar y ayudar al joven aventurero.

Pero si Milú es querido, Snoopy, el perro de Carlitos Brown, es adorado. El encanto de este personaje radica en su mezcla perfecta de candidez, imaginación e ilusión, que le ha convertido en un icono del cómic a nivel universal. Nacido de la pluma de Charles Schulz en 1950, se piensa que fue inspirado en un Beagle. Escritor, pianista, aviador o aventurero, Snoopy puede ser cuanto sea capaz de imaginar.

Y si de cómic hablamos no podemos obviar a Superman, el primero y más famoso de entre los superhéroes. Bueno, en realidad hablaremos de Superdog, su compañero, que aunque nunca tuvo una gran repercusión (hay que reconocer que da un poco de risa ver a un perro volando con capa… sí, los humanos no tenéis vergüenza y lo hacéis constantemente, pero nosotros los perros tenemos algo que se llama “dignidad”).

Somos menos numerosos, sí, pero irrepetibles. Como Idefix, el simpático perro que acompaña siempre a Axterix y a Obelix en sus aventuras contra los romanos. Chiquito, alegre y un poco asustadizo, pero con un corazón inmenso y en ocasiones con mucho más sentido común que los galos.

¿Recordáis a Lucky Luke? Ese vaquero alto y desgarbado que recorría el oeste con su caballo Jolly Jumper y con su perro… exacto! Rantanplán, un chucho despistado, olvidadizo y sin concepto de maldad o rencor.

Es el momento de recomendaros algunos albumes mucho menos conocidos pero con un gran interés. Vida de perros nos habla de una particular percepción del psicoanálisis. Sigmund Freud deja su Viena natal para viajar a América para poder analizar la personalidad de un auténtico Cowboy.

En Roy y Al nos encontramos a un Terrier de pura raza que ha pasado de ser llamado Fiffí de Hichsbergg por su antiguo dueña, una elegante aristócrata, a Al, nombre que ha escogido su actual propietario, berlinés, homosexual y DJ techno. Roy sin embargo es el chucho propiedad del nuevo novio del dueño de Al. Roy ve con completa normalidad la actitud y las tendencias homosexuales de su amo, pero Al no ha tenido tiempo de digerirlo y se opone a todo ello. Es hilarante, de verdad.

Y acabamos este enfrentamiento con Él ¿Quien si no?, del español Oscar Martín. El perro protagonista culpa a su dibujante de todas sus calamidades, y se rebela constantemente contra él, aduciendo explotación laboral.

 

Como véis, el combate es desigual, y el resultado se ha inclinado a favor de los gatos. Como consideración hacia ellos, os recomiendo tres obras muy recientes sobre los mininos en clave siempre de humor.

divertido cómic sobre el gato de Simon

Simon´s Cat.

Gato saliendo de una bolsa

Miau