El Agility es un deporte canino cada día más disfrutado.

Su origen

Esta disciplina deportiva tiene su origen a finales del año 1977 y como se puede observar, nos recuerda a las pruebas de salto hípicas. Sus creadores, John Varley, miembro del comité organizador de la prestigiosa exhibición canina Crufts y aficionado a la hípica y Peter Meanwell, competidor y juez de pruebas de trabajo, rodeados de un grupo de colegas expertos, consiguieron crear este deporte canino, que en aquel momento únicamente sirvió como entretenimiento en los descansos del Crufts, con la creación de dos equipos de agility.

Fue ya en febrero de 1978 cuando, en la misma exhibición canina Crufts, el agility debuta oficialmente. Es desde este momento cuando se considera una disciplina deportiva como otras existentes, con un reglamento propio, que ha ido modificándose con el tiempo y que ha ido mejorando sus obstáculos, tanto de forma como los materiales con  los que están construidos, primando por encima de todo la seguridad del perro.

En qué consiste el agility

Cuando hablamos de agility en realidad estamos hablando de que cada prueba está compuesta por un agility y un jumping. La primera es con obstáculos con zonas de contacto y mesa y la segunda sin obstáculos con zonas de contacto ni mesa.

El recorrido de una prueba de agility debe realizarse dentro del tiempo que el Juez de la prueba haya especificado y en el orden en que el mismo haya colocado los obstáculos. Cada uno de estos tendrá un número, así sabremos el camino a seguir. Sin embargo, los agilitistas únicamente dispondrán de unos minutos previos al comienzo de la prueba para poder reconocer la pista, esta vez sin el perro, intentando memorizarla y poder así crearse una estrategia durante la conducción, ahora sí, con el perro una vez comience la prueba.

El guía colocará al perro delante de la línea de salida y sólo podrá comenzar la prueba saltando el primer obstáculo (que siempre será una valla) cuando el juez dé la señal. A partir de este momento empezará a funcionar el cronómetro y se parará cuando salte el último obstáculo que también será una valla.

El recorrido tendrá una longitud entre 100 y 200 metros y según la categoría entre 15 y 22 obstáculos. La finalidad es poder combinar control, inteligencia, velocidad, agilidad, habilidad, seguridad y confianza y para eso es fundamental un trabajo continuo y un buen entendimiento perro-guía, para realizar el recorrido en el mejor tiempo posible con el menor número de penalizaciones.

El guía podrá comunicarse con el perro mediante sonidos o palabras, y no podrá tocar voluntariamente al perro ni usar comida o juguete puesto que esto supondría un eliminado.  El perro no podrá llevar ni collar ni correa.

Durante el recorrido hay que evitar tener errores, ya que penalizarán en la puntuación final. Las penalizaciones pueden ser:

  • Faltas: Derribar las barras de los saltos, no tocar zonas de contacto (que serán de diferente color) en los extremos de “Empalizada”, “Pasarela” y “Balancín”
  • Rehúses: Son las paradas que realiza el perro frente a uno de los obstáculos, los desvíos laterales o el abandono antes de haberlo superado completamente. Los rehúses tienen que ser corregidos, de lo contrario, serán eliminados.
  • De tiempo: Por sobrepasar el tiempo máximo establecido por el juez para realizar la pista.
  • Eliminaciones directas: Mostrarse irrespetuoso con el juez, conducta violenta con el perro, excederse del tiempo máximo de recorrido, acumulación de rehúses, no seguir el orden de los obstáculos establecido por el juez, tomar un obstáculo en sentido contrario, que el guía o perro tiren un obstáculo, el guía que lleve algo en su mano, el perro que lleve collar, el perro que orine o defeque en la pista, que la abandona o deje de estar bajo control del guía, iniciar el recorrido antes que lo indique el juez, tocar al perro durante la prueba y colocar al perro en la linea de salida una vez la haya saltado.

Categorías de competición

  • Standard (L) Perros con más de 43 cm. de altura a la cruz
  • Midi (M) Perros entre 35 y 43 cm. de altura a la cruz
  • Mini (S) Perros por debajo de 35 cm. de altura a la cruz.

En función de las categorías, las medidas de algunos de los obstáculos como vallas de salto, salto de longitud, rueda, mesa y muro variarán, al igual que los tiempos dispuestos por el juez para el recorrido de la prueba.

La edad mínima para que un perro pueda competir es de 18 meses y necesitarás formar parte de un club de agility.

Grados de competición

  • Grado I. Perros que aún no han obtenido la licencia de agility de la R.S.C.E
  • Grado II. Perros en posesión de la licencia de agility de la R.S.C.E.
  • Grado III. Perros con la licencia de agility y que optan a la selección para el Campeonato del Mundo de la F.C.I

Los obstáculos de Agility

En pista pueden existir entre 15 y 22 obstáculos y pueden ser:

Consideraciones importantes del Agility

Partimos de la base de que cualquier persona y cualquier perro pueden practicar agility, ya sea como aficionados o como competidores, siempre y cuando no existan circunstancias que desaconsejen esta práctica deportiva, como por ejemplo lesiones en el perro.

Una educación básica es imprescindible para poder practicar agility. Desde cachorro se van a ir construyendo las bases para poder establecer un binomio perro-guía íntegro, que haga que ambos disfruten en pista mutuamente. No olvidemos que el agility es eso, poder disfrutar con tu perro y que este también lo haga, aunque luego tengamos la oportunidad de participar en otros niveles de competición, que por otra parte dejaría de ser una experiencia maravillosa si tanto el guía como el perro dejaran de divertirse.

Pero si tu perro no es un cachorro y te apetece practicarlo, también puedes hacerlo. Puede costar un poco más, por eso de aprender las técnicas, de superar determinados miedos, de conseguir que tu perro esté atento a ti, o quizás no (sabemos que en el aprendizaje, cuánto más joven mejor predisposición, aunque para nada quiere decir que un perro con años no pueda conseguirlo) pero nunca olvides que lo importante es disfrutar.

Es fundamental  tener un respeto físico y emocional hacia nuestro perro. Cuando nuestro fiel amigo se inicia en este deporte, tenemos que conocer que existen determinadas partes de su cuerpo que se van a ejercitar mucho y por lo tanto, también sufrirán más (como cualquier otro deporte canino).

Si se trata de un perro cachorro, deberemos dejar que su cuerpo se desarrolle adecuadamente, y no podremos realizar algunos de los ejercicios hasta más adelante, cuando esté preparado físicamente. En los primeros meses de vida, trabajaremos la conexión, el seguimiento y el juego. Y a partir de ahí, podremos ir introduciendo más ejercicios y algunos ya más directamente relacionados con el agility como son los obstáculos, pero ¡cuidado! La preparación básica correcta es prolongada y continuada en el tiempo, es por eso que hasta los 18 meses de edad no se permite debutar en competición, ya que es cuando se entiende que un perro puede estar preparado. En cuanto al respeto emocional, no podemos olvidarnos de que este deporte es una forma de trabajo y un deporte en equipo, por eso hay que respetarse y confiar el uno en el otro.

Hablábamos con anterioridad de que el agility es diversión, y que nunca hay que pagar con nuestro compañero de equipo nuestras frustraciones por los fallos cometidos. Y atención, el 99.9% de las veces en que se cometen fallos, estos dependen del guía y no del perro.

Para más información:

Videos de agility

Nuestro agradecimiento por sus videos a Fernando de la Fuente.

Fernando de la Fuente tiene tres perros y comenzó su andadura como agilitista en Zaragoza. En la actualidad forma parte de Club de Agility La Ribera donde además de entrenar, transmite sus conocimientos y su pasión a los que quieren aprender. Con Nana han sido campeones de la Copa de España del Jack Russell el pasado marzo. Y han sido clasificados por equipos e individual para el Campeonato de España 2015 y 2016. Con Nica han sido clasificados para el Campeonato de España por equipos 2014, 2015 y 2016 y por individual para el 2015 y 2016 y están clasificados para el Mundial WAO que se celebrará en Londres este año. Y con Fuju, que tiene 4 meses, de momento está en esa fase de conexión, seguimiento y juego que todo perro de agility debe de tener.

Y para que os divirtáis un poco, aquí tenéis otro video, esta vez de un perro de una raza poco frecuente en el agility. Él lo hace, y lo hace bien, pero claro… a su ritmo.

Otros artículos de deportes caninos:

http://www.adiestradorescaninos.com/deportes-con-tu-perro-i-el-mushing/

Esperamos que toda esta información te ayude a disfrutar con tu perro!

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