La conducta canina es un campo muy complejo y variado, que viene determinada por una gran cantidad de variables.

Podemos conseguir que nuestro perro tenga la conducta que deseamos a base de guiarle y asistirle adecuadamente, especialmente durante ciertas fases de su desarrollo, pero nunca podremos pretender tener el absoluto control de la conducta canina.

Muchos propietarios creen que su perro o su gato (o cualquier otra especie de mamífero) debería actuar de esta o aquella manera ante una eventualidad por el mero hecho de pertenecer a una raza concreta o descender de un progenitor que mostraba siempre las conductas deseadas, sintiéndose asombrados, y a menudo decepcionados, cuando observan que la realidad no es tal y como imaginaban. Creen que la conducta canina es inmutable.

La genética establece unas predisposiciones iniciales, unos factores de tendencia, que luego van variando, mutando, ajústándose a las necesidades, conforme el animal se va desarrollando. De forma similar a cómo conformamos y consolidamos nuestra personalidad los humanos, los perros y el resto de los mamiferos establecen su carácter a través de procesos graduales que se inician desde la gestación y que quizás podríamos atrevernos a decir que finalizan con el fallecimiento del perro.

La conducta canina, aunque estabilizada durante la madurez, sigue variando a lo largo de toda la vida del animal, atendiendo a cambios de entorno, condiciones de vida y aprendizaje.

Para poder guiar a nuestro perro para que desarrolle una adecuada conducta canina, lo primero que necesitamos es entender como surge y se desarrolla la misma.

Desarrollo de la conducta canina

Ontogenia de la conducta

Normalmente los animales disponen de sus patrones de comportamiento cuando los necesitan, es mucho menos frecuente que una forma de comportamiento madure antes que el órgano que lo ejecuta. Sin embargo, los órganos de los sentidos, el centro de coordinación y los afectores pueden madurar con independencia y a distintas velocidades los unos de los otros.

Ontogenia: del gr. ὄν, ὄντος ón, óntos ‘el ser’ y -genia.
1. f. Biol. Desarrollo del individuo, referido en especial al período embrionario. (R.A.E.)”

La ontogenia estudia la evolución de un individuo desde su concepción hasta el nacimiento.

la conducta canina de los cachorros no es solo cuestión de genética

Adaptaciones ontogénicas prematuras

Al nacer un ser vivo puede estar más o menos desarrollado. En algunos casos puede llegar a ser una versión miniatura de sus padres y vivir de una forma muy semejante a ellos, mientras que en otros no se parece nada a sus padres y tiene una forma de vida totalmente distinta, como en la fase larvaria de los insectos. Muchas de estas larvas tienen patrones de conducta muy específicos, como los de buscar comida y evitar a sus enemigos, instaurados férreamente en sus instintos.

Los mamíferos jóvenes, y por tanto los perros también, poseen una serie de adaptaciones ontogénicas precoces, sobre todo si nacen en estado de desarrollo muy atrasado. Las crías de los mamíferos tienen una forma de búsqueda de movimiento rítmico de la cabeza que les ayuda a encontrar el pezón a través del calor, conocido como rooting, que surge tras el nacimiento y desaparece a los pocos días, cuando el sentido del olfato ya puede cumple la función de encontrar la mama y la leche; otro caso, al sorber muestran un movimiento de búsqueda, mueven las extremidades anteriores y se sabe que esta forma de búsqueda es de calor o termotaxia.

Maduración de los patrones de comportamiento

Los nuevos patrones de comportamiento se forman en el proceso de maduración y aprendizaje, y los comportamientos larvales e infantiles desaparecen. Al madurar los patrones fijos de conducta nuevos pueden superponerse a los antiguos.

Un patrón de comportamiento en un animal puede ser innato, pero debe de aprender a utilizarlo.

La disposición innata de aprender, para ponerse en marcha se debe estar en condiciones de poder realizarlo y eso depende de varios factores.

  • Las capacidades específicas de aprender
  • Experiencias tempranas aprendidas o adquiridas durante su desarrollo
  • Impronta de un objeto
  • Impronta motora
  • Comportamiento de explorar, curiosidad y el juego

Capacidades específicas de aprender.

Son distintas en diferentes especies y su comportamiento está determinado en gran parte por adaptaciones filogenéticas que forman patrones de conducta fijos.

Estas adaptaciones son ventajosas cuando en la situación del medio ambiente en el que se encuentran apenas varía.

Las condiciones cambiantes o que varían con frecuencia, requieren una capacidad de adaptación individual.

Los depredadores muestran más inteligencia en el comportamiento de la caza, así como los animales migratorios en reconocer el camino.

Las capacidades de aprendizaje dependen del medio en el que se encuentren y de los demás animales que lo habiten.

Ejemplos:

  • Un perro joven que abandona por primera vez su hogar, lo que primero estudia es el camino de regreso al mismo.
  • Los que viven en grupos individualizados aprenden a conocer a todos los miembros del mismo. Descubren su posición en la jerarquía del grupo. Del mismo modo descubren el apego a un lugar concreto, el cual defienden como su territorio.
  • Un día al pasar con el coche delante de la casa, los faros iluminaron en la carretera una liebre que corría. Desde entonces cada vez que llego con el coche, corre como una loca delante de las luces. Aunque no esté en riesgo, repite lo que conoce efectivo.

Triunfo o huida

Los perros se aferran tenazmente a comportamientos y hábitos. Una vez adquiridos, son ventajosos hasta cierto grado. El comportamiento efectivo los mantiene en estado de seguridad.   Cualquier conducta que les haya repercutido en beneficio o evitado daño, será repetida. De esta manera se conforman los hábitos, en un intento de obtener el mismo resultado.

“Cualquier conducta canina busca, principalmente, uno de estos dos objetivos: Triunfo o huida.”

A menudo, lo que para el perro es una conducta canina apropiada, no coincide con los parámetros humanos.

Cuando un perro ladra a las personas que se le aproximan es porque se siente inseguro. Posiblemente ya ha comprobado en el pasado que esa conducta logra alejarlos.

Lo que para el perro es adecuado, porque le ayuda a evitar desconocidos, para su propietario no lo es. Será percibido como una conducta inadecuada. ¿Quien tiene razón? Me temo que ambos, cada uno desde su óptica.

En próximos artículos os detallaré los siguientes factores que afectan a la capacidad de aprendizaje del perro.

Joaquín Mata educador canino en Cádiz

E-dog Educadores Caninos Profesionales  ¡Pasión por tu perro!

Nos encanta saber tu opinión

Si este artículo te ha servido o tienes algo que decir al respecto, puedes escribirnos un comentario debajo.
También puedes seguirnos y compartirnos en las redes sociales.

miscota-large

E-dog Educadores Caninos Profesionales

Si su perro tiene algún problema de conducta o necesita adiestramiento puede ponerse en contacto con nosotros pinchando aquí.

E-dog adiestradores caninos en AlicanteCádizCastellónHuelvaGranada. Sevilla y Zaragoza.

Paseadores de perros en Alicante  y Zaragoza

CastellónHuelvaGranada. Sevilla y Zaragoza.

Paseadores de perros en Alicante  y Zaragoza

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *