Falsos mitos caninos:

Todos los machos se pelean

¿No os suena esa frase? Yo la escucho a diario.

Y casi siempre en las mismas circunstancias: Propietarios, generalmente personas mayores, que cuando se cruzan conmigo y con mis perros preguntan “¿Son machos? Es que mi perro no soporta a los machos.

Muchas veces, ese argumento va seguido de explicaciones como “es que una vez le mordió un macho, y desde entonces…”.

Bueno, pues desde aquí quiero decir que ese argumento no es válido. Si, es cierto que existe la competitividad entre miembros del mismo sexo, y que puede acabar en discusiones, pero en el 95% de las ocasiones son los miedos y la falta de conocimientos sobre el lenguaje canino de los propietarios los que provocan o agravan tales riñas.

La alta carga hormonal incentiva el enfrentamiento

Si hay un mayor índice de enfrentamientos entre machos es porque su nivel de testosterona es mas elevado que en las hembras. La testosterona es una hormona que aporta una pizca extra de atrevimiento, de osadía. Les ayuda a afrontar problemas, pero en un nivel elevado también puede causarlos. Un exceso de testosterona puede avocar a la perdida de autocontrol en un momento de tensión. Los niveles de hormonas forman parte de la morfobiología de cada perro. La única forma de alterar la carga hormonal del perro es a través de la esterilización, siempre y cuando no se realice en edad avanzada.

Pero la esterilización no arregla todo tipo de comportamientos agresivos, tan solo ayuda en los que tengan que ver con una alta carga hormonal. El perro que agrede por miedo o por dolor, por ejemplo, seguirá haciéndolo tras la castración. Estos perros requieren que se trate especificamente su tipo de agresividad. De lo contrario, estaremos gastando tiempo y energías inutilmente.

¿Existen los perros machos que no se peleen siempre?

Por supuesto que hay machos que no tienden a enfrentarse con otros perros solo por ser también machos. Es más, la cantidad de perros que no pelean con otros sin provocación es mucho mas alta que la que los que sí lo hacen. Basta darnos un paseo por cualquier parque o espacio destinado al esparcimiento canino. Allí comprobaremos que hay montones de perros machos o de hembras coexistiendo sin peleas. Si este mito fuera válido, los parques serían como los ludus de los gladiadores, que combaten uno contra otro hasta no quedar mas que uno en pie. Y no es así. ¿A veces hay peleas? Claro que sí, pero están más asociadas a juegos mal gestionados, a dolores causados involuntariamente que provocan reacciones de respuesta o a miedos que a competición entre miembros del mismo género.

Los perros son animales sociales, y salvo casos aislados les gusta estár en compañía de otros de su especie. Por tanto, debemos despejar esos mitos de nuestra mente y atrevernos (con control de la situación) a dejarles interactuar con otros perros machos. Si vuestro perro ya ha vivido numerosos enfrentamientos y creeis que no sois capaces de gestionar la situación, podéis contactarnos para que os ayudemos. Posiblemente, a causa de los malos tragos, vuestro perro haya tomado una posición defensiva-activa, de modo que presuponga lo peor. Ha creado una mala asociación hacia los otros perros. Pero se puede remediar.

Hay muchas posibles causas para que dos perros se peleen

Ser un perro inseguro de sí mismo; el tener un nivel elevado de testosterona; graves carencias de socialización; haber sufrido malas experiencias en la época de cachorro o juventud; padecer algún tipo de dolor agudo interno; un juego fuera de control; la defensa de algún recurso, como comida, juguetes o incluso mimos de los humanos… Las posibles causas son muy numerosas, y cada una tiene una solución adaptada al problema. Debemos dejar de creer que todos los conflictos tienen como causa la competitividad o la dominancia. Esos casos se dan, claro que sí, pero son realmente poco frecuentes.

Las discusiones (peleas, si queréis llamarlas así), son algo normal en el mundo de los perros. Son una forma de comunicarse, que en la mayoría de las ocasiones no pasa de un comportamiento ritual de ruidos y gestos. Pero nosotros, que no entendemos bien su forma de comunicarse, nos asustamos mucho (algo comprensible pero que deberíamos aprender a controlar).

Es muy habitual que tras un par de encuentros en los que se producen gruñidos y amenazas tomemos la resolución de evitar nuevos encuentros e impidamos a que vuelva a reunirse con otros perros machos. Sin embargo esto agrava mucho el comportamiento agresivo, por varios motivos. Principalmente porque nuestras mascotas asumen que le tenemos miedo a los demás perros (en este caso a los machos) y la tendencia es que traten de ahuyentar de nuestra presencia a aquello que parece asustarnos tanto.

Tengamos en cuenta que la actitud de un perro ante un problema depende en gran medida de las sensaciones percibidas en el pasado ante problemas similares. Si en su memoria sólo hay lugar para encuentros que acaban en pelea, lo mas probable es que la siguiente vez que experimente un encuentro responda con agresividad. Es preciso comenzar a sumar encuentros pacíficos en su “historial” para tratar de cambiar su respuesta ante ese tipo de estímulos.

¿Qué podemos hacer?

Mi consejo es que fomentemos el encuentro natural y controlado entre perros, buscando las mejores condiciones posibles. Es decir, incentivemos los paseos (ojo, paseos, no limitarnos a mirarles mientras corren ellos, pues no podemos controlarles bien) en los que llevemos a nuestros perros “poco tolerantes” junto a otros perros machos. Aunque inicialmente quiera enfrentarse a ellos, si continuamos caminando, poco a poco veremos que empieza a habituarse a su aroma, a su visión, a su presencia. Entonces estarán preparados para conocerse mejor, pero nada de forzar esa presentación.

No debemos enfrentarles cara a cara, ni tirar de ellos para que estén cerca. Los humanos queremos hacerlo todo rápido, y solemos estropearlo todo. Dejad que ellos se conozcan de forma natural, a su ritmo, y siempre por el lateral o por detrás. Si permanecen un par de segundos inmóviles, mirándose los lomos o las caras y ninguno retira la vista, mal asunto. Tratemos que se conozcan, en primer momento, por detrás, olfateándose el trasero (no, no es una cochinada, es su forma “civilizada y educada” de conocerse y aceptarse), y continuemos paseando.

Repitiendo esto varias semanas, con diferentes perros (no hay mas que animar a la gente del parque a que nos acompañen a caminar, en lugar de quedarse quietos en la hierba) veremos cómo vuelve a aceptar la presencia de otros machos. Sí, si se topa con otro perro con su mismo problema volverán a saltar chispas, pero en términos generales habremos mejorado la calidad de vida del perro y la nuestra, evitándole muchas ocasiones de pelea y ofreciéndole algo de vida social.

Un ejemplo

Durante unas cuantas semanas tuve a cinco perros machos en mi anterior casa. Cuatro de ellos adultos y tres sin castrar, y no hubo problema alguno. Les presentamos de forma adecuada y estuvimos pendientes de ellos el primer día en los momentos mas “tensos”. Al comer, a la hora de elegir lugar para dormir, al ponerles las correas o cuando mimábamos a alguno. Como ellos aún no tenían establecida jerarquía alguna, tuvimos que imponer la nuestra. Gobernamos con la mayor justicia y neutralidad posible. Siempre calmados, sin enfados, sin movimientos bruscos, pero con mucha convicción en lo que hacíamos. De este modo superamos las primeras horas, y a la mañana siguiente ya tuvimos conformada una nueva manada, que no mostró agresividad alguna ni cuando nos encontramos a dos perras con el celo. Nuestra calma humana es contagiosa, igual que nuestro miedo.

Desde E-dog esperamos que toda esta información te ayude a disfrutar con tu perro!

¿Estás buscando un adiestrador o educador canino?

¿Quieres saber muchas más cosas sobre perros?

Agility: disfrutando con tu fiel amigo

El Agility es un deporte canino cada día más disfrutado. Su origen Esta disciplina deportiva tiene su origen a finales del año 1977 y como se puede observar, nos recuerda a las pruebas de salto hípicas. Sus creadores, John Varley, miembro del comité organizador de la...

Deportes caninos I: el Mushing

Queremos hablaros de deportes caninos. A lo largo de una serie de artículos os mostraremos los diferentes deportes caninos que podéis practicar hoy día. ¿Tu perro y tú compartís el que tenéis mucha energía? ¿Buscas formas de divertiros juntos haciendo las mismas...

Segundo programa de Perros, Gatos y Bichos Raros

Perros, gatos y bichos raros #2 "A perro flaco todo son pulgas". Ya podéis disfrutar el segundo programa del podcast de Lorena Gil y Eduardo Ortega. Cada semana, y a lo largo de más o menos una hora, nos hablarán de cosas que nos interesan mucho a los propietarios de...